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Capítulo 1
Capítulo 2
Capítulo 3
Capítulo 4
Capítulo 5
Capítulo 6
Capítulo 7
Capítulo 8
Capítulo 9
Capítulo 10
Capítulo 11
Capítulo 12
Capítulo 13
Capítulo 14
Capítulo 15

Anexos

Capítulo 12
1991 – 1995: El hilo se estira hasta que se corta.

“El año 1990, los viñamarinos escaparon por poco del descenso, la diferencia de goles los salvó en el último encuentro y en la Liguilla de Promoción estuvieron hasta el último partido con la incertidumbre de salvar esa valla o no. Por eso, para 1991 la orgánica de la institución se hizo el firme propósito de no reiterar esas vicisitudes y le prometieron por todos los medios a la afición que no caerían en una situación semejante. Pero, a diferencia de otros años, como sí acontecería en el futuro muchas veces, no existían los recursos para reforzar el plantel de la forma requerida para cumplir este mínimo objetivo.”

“El 11 de noviembre de 1995, 11.374 aficionados evertonianos acudieron al llamado de la dirigencia y aprovechando que la entrada sólo costaba quinientos pesos, colmaron las aposentadurías del coliseo viñamarino. Lejos de demostrarle a sus seguidores que tenían recursos para escapar de las últimas posiciones, los jugadores oro y cielo hicieron una de sus presentaciones más bajas del año, siendo derrotados inapelablemente tres a uno por Huachipato. Marco Cornez se convirtió en el blanco de todas las críticas al regalar el primer gol de los acereros: al no conectar un balón que iba a rechazar, dejó la pelota servida para que el delantero acerero Moyano abriera el marcador. De ahí en más, cada vez que Cornez atajaba un balón, el público, irónicamente, lo ovacionaba.”

            Subcapítulos:

  • 1991. Sólo el gusto de mandar a Wanderers a segunda división.
  • 1992. Nada nuevo en Viña del Mar.
  • 1993. Toda la armonía duró un semestre.
  • 1994. ¿La mejor campaña de la década?
  • 1995. Pateando la perra.