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Capítulo 1
Capítulo 2
Capítulo 3
Capítulo 4
Capítulo 5
Capítulo 6
Capítulo 7
Capítulo 8
Capítulo 9
Capítulo 10
Capítulo 11
Capítulo 12
Capítulo 13
Capítulo 14
Capítulo 15

Anexos

Capítulo 11
1986 – 1990: Everton pasa a ser un equipo del montón.

“En la última fecha del Campeonato Nacional de 1985, Everton se jugó la opción del título y en la liguilla luchó tenazmente por llegar a la Copa Libertadores. En sí eran logros relevantes, conseguidos superando todas las expectativas, pero que no respondían a una política del club de tener una escuadra para pelear la corona, sino a la espontánea manifestación de calidad y voluntad, que se unieron en un mismo momento, para crear uno de los más recordados equipos oro y cielo en su centenaria historia. Con la premisa de que con poco se obtuvo mucho, los dirigentes quisieron dar el salto al año siguiente y volver a disputar el campeonato. El doctor Oscar Marín, ahora con más de ochenta años, era la cara visible de una directiva que se engolosinó y que estuvo cerca de pagar su exceso de confianza con el descenso a segunda división.”

“A inicios de 1989, Everton debe ir a medirse con el puntero de la competencia Cobreloa en Calama. En un hecho inusual, el cotejo dura solamente dieciséis minutos, durante los cuales los loínos se pusieron en ventaja de uno a cero y Leonel Contreras expulsado. La tarjeta roja del zaguero provocó el descontrol de los ruleteros que se fueron encima del árbitro José María Muñoz. Antes que los reclamos pasaran a más, el técnico viñamarino, Gustavo Cortés, retiró al equipo de la cancha, haciendo acusaciones contra el juez del compromiso. Tras el encuentro, los miembros del plantel y los dirigentes a cargo de la delegación insistieron que el señor Muñoz había hostigado a los jugadores ruleteros en el avión en que emprendieron vuelo juntos a Calama.”

            Subcapítulos:

  • 1986. Pisando la cola dos veces.
  • 1987. Un nuevo ídolo llega a Viña.
  • El caso Basay.
  • Un pasar relativamente tranquilo.
  • 1988. Un año tranquilo que terminó con una vergüenza.
  • 1989. Si no hubiera sido por la Copa de Invierno.
  • 1990. Cuando mejor jugaron peor les fue.